Däphne Faultker

Däphne Faultker

Thursday, April 11, 2013

Capítulo 5


NARRA DÄPHNE
 Entramos en el jardin, iba a pagar mi entrada pero Zerächiel me invita. Una vez dentro me deja el mapa. Lo miro y decido a donde vamos primero. Saqué un boli y marqué el recorrido en el mapa. Cuando acabé se lo enseñé a Zerächiel. Este asintió asi que comenzamos nuestra caminata. Paramos en el punto marcado con un 1 ponde se podía observar una secuoya bastante antigua. Allí no nos paramos mucho y seguimos camindo al punto 2.
Allí encontramos unos restos de algo que parecía una edificación.
Decidimos pararnos allí un poco para observar con atención.
Zerächiel: No está mal para empezar ¿verdad?
Yo: Para nada, pero…tengo una duda.
Zerächiel: Dime ¿Cual?
Yo: ¿Que se suponía que era esta edificación? Parece un trozo de alguna muralla antigua o una casa completamente en ruinas.
Zerächiel negó con la cabeza y me dijo que no tenía ninguna idea de lo que podía ser eso por lo que decidimos seguir. Todo el camino hasta el punto 3 estaba lleno de edificación como murallas y luego el tres era una pagoza china. Enfrente suya había un banco donde nos sentamos.
Zerächiel: Se esta muy bien aqui.
Yo: Genial diria yo, me pasaría el resto del tiempo aqui sin ir a clase.
Zerächiel: Podemos hacer una cosa
Yo: ¿Cual?
Zerächiel: Podemos quedarnos hoy a dormir en la pagoda. Mañana es domingo y no hay clase.
Yo: Si pero tengo el problema de mis padres…
Zerächiel: Mienteles. Dile que te quedas con una amiga
Yo: No se si voy a poder hacerlo ¿Y si nos pillan?
Zerächiel: Yo no me preocuparia de eso.
Asiento mientras continuamos la caminata.
NARRA ZERÄCHIEL
Mientras ibamos al punto cuatro decidí cojer de la mano a Däphne. Cuando lo hice ella se quedó mirandome un minuto pero luego sonrió leve y se puso algo roja por lo que solté una risita. Ella me lo reprochó y se puso más roja de la verguenza. Cuando le iba a decir una cosa, ella se paró. Estabamos en el punto 4. Allí había un lago y nuestro recorrido señalaba que teníamos que pasar el puente que estaba enfrente nuestra.
Yo: Vamos Däphne.
Däphne: Voy, estaba contemplando el paisaje. Es precioso….

Andamos hasta las escaleras para subir al puente. Desde allí se podía ver casi todo el parque, salvo la zona tapada por los árboles. Subimos y nos pusimos en unos de los salientes del puente mirando hacia los invernaderos.
Däphne: Allí es a donde vamos a ir
Asentí firmemente y después de cinco minutos contemplando todo decidimos continuar. Bajamos de alli en direción a los tres invernaderos que nos quedaban por ver. Fuimos al que marcaba con el número 5. Este era de las plantas de clima más bien frío.
Entramos y quedamos impresionados de lo grande que era y lo bonito que estaba todas las plantas. Caminamos todo el tiempo sin hablarnos, mirando un lado y otro. Lo que no cambiaba eran las manos, seguían las dos entrelazadas. Quería empezar una conversación con Däphne, quería decirle que, aunque nos conocíamos desde hace poco sentía algo hacia ella y que era guapísima y que ese modelo le quedaba estupendo. Tambien lo que sentí al verla con el chico que la acompañaba, que había pensado por una vez que era su novio y todo eso y la alegría que me llevé al descubrir que era su hermano. De pronto note como su mano se separaba de la mía y como reacción no supe hacer nada más que gritar su nombre.
Yo: ¡¡Däphne!!
Däphne: ¿Que pasa Zerächiel?
Me dijo mientras se giraba y me miraba con sus ojos preciosos de un color verde.
Yo: Yo…¿A donde vas?
Däphne: A ver el estanque. ¿Por?
Suspiré aliviado mientras ella corria al estanque. Estuvimos varios minutos alli.
Cuando nos casamos acabamos de ver el hinbernadero y fuimos al 6 que constaba de dos partes y era el hinbernadero de las plantas de clima templado. 
Däphne: Este sitio es enorme
Yo: Ni que lo digas Däphne.
Eran dos pavellones practicamente iguales. Eran los dos grandes y con las variedades de plantas más extraordinarias hasta el momento. Cuando acabamos el primero nos dirijimos al segundo. Quedaba poco tiempo para que cerrase por lo que decidimos darnos prisa y ir a ver el número 7 y después el 8. Este fue el más impresionante de todos. Alvergaba las plantas de los climas calidos y áridos.

Däphne: Este es mi favorito sin duda
Yo: Y el mio
Me acerqué a ella poco a poco y cuando estabamos muy pegados y iba a rodear su cintura con mis brazos y darle un beso empezaron a sonar los megafonos con una voz que decía que quedaban cinco minutos para cerrar.
NARRA DÄPHNE
Nos miramos. Zerächiel me agarró de la muñeca y corrimos hasta el inicio donde estaba la pagoda a escondernos.